domingo, 12 de septiembre de 2010



El impacto de la crisis económica mundial y el golpe militar de 1930

 En octubre de 1929 se produjo una grave crisis económica que afectó a todo el sistema capitalista mundial. Sus repercusiones en la Argentina se notaron de inmediato. Los ingresos de la aduana disminuyeron debido a la contracción del comercio internacional. Se sucedieron numerosas quiebras de empresas y comercios. El peso nacional perdió valor, disminuyeron las exportaciones y las importaciones, y eso fue acompañado por una disminución de los salarios y por una elevada desocupación.

Los problemas económicos y financieros que originó la crisis y la política de endeudamiento externo que inició el gobierno para asegurar su posición enfrentaron al gobierno con todos los grupos sociales que lo habían apoyado. Las principales entidades que agrupaban a los terratenientes y exportadores se aliaron contra Yrigoyen y buscaron el apoyo de grupos descontentos del ejército.

El 6 de septiembre  de 1930, un golpe militar encabezado por los generales Agustín P. Justos y José F. Uriburu puso fin a la segundo presidencia de Yrigoyen. La oligarquía terrateniente retomó el control y la administración del Estado. La fractura de la continuidad de las instituciones democráticas a través de un golpe de Estado fue la solución que la oligarquía encontró frente a las profundas contradicciones que generó la ampliación de la democracia en un contexto de profunda depresión económica.

La Crisis económica y el quiebre institucional.

Los grupos descontentos dentro del ejército tuvieron campo libre para actuar contra el gobierno constitucional de Yrigoyen con apoyo de la clase media y los sectores populares que retiraban se adhesión al radicalismo.

En las elecciones de 1930, los radicales perdieron 70.000 votos respecto de las elecciones de 1928 y la Capital Federal pasó a manos del Partido Socialista Independiente.

Un grupo de oficiales declarados en disponibilidad iniciaron una campaña contra el gobierno que se desarrolló desde la prensa.

El golpe del 1930 se dio a partir de la coincidencia de 2 proyectos:
-Por una parte: La decisión de derrotar al presidente Yrigoyen por parte del generales Uriburu.
-Por otra parte: La iniciativa de revolución que provenía de un frente cívico-militar, creado en torno del ex ministro Justo.

Dos proyectos de cambio se cernían, uno era el plan de Justo, que pretendía la disposición del presidente y el pronto retorno a la normalidad por medio de elecciones. Y el Otoro proyecto giraba alrededor de la figura de Uriburu, planteaba la realización de reformas institucionales globales: su fin era suprimir el sistema que había dado pie a un gobierno como Yrigoyen. Su proyecto era antiliberal y Corporativista, al estilo del fascismo italiano. Es decir, promovía un sistema de representación con voto calificado y basado en la división  de la sociedad de acuerdo con las funciones económicas de cada habitante, que suplantaría así el régimen parlamentario de sufragio universal.

El golpe de 30 inauguraría un largo periodo de inestabilidad política en el país, cuyas últimas estribaciones llegaron a los años 80. Terminaría con el experimento político abierto con la ley Sáenz Peña e interrumpiría el aprendizaje de los mecanismos democráticos que la población Argentina llevaba adelante. En este sentido, había podido advertirse, en los 14 años que duró la experiencia radical, un acostumbramientos a los actos electorales y una creciente participación popular. Sin embargo el radicalismo se mostró incapaz de asegurar el fortalecimiento institucional de la democracia, reproduciendo prácticas políticas del periodo previo.

Uriburu y el proyecto autoritario (1930-1932)

El gabinete de Uriburu estuvo integrado mayoritariamente por civiles, representantas del conservadurismo mas tradicional.
La presencia de militar se manifestaba en los asesores inmediatos del presidente, en quienes primara una ideología de nacionalismo extremo. Su aspiración era la de construir una república liberal: pretendían reinstalar una sociedad jerárquica, cuyo modelo era la sociedad colonial.

A diferencia del fascismo italiano, el sector nacionalista de Uriburu no contaba con la movilización de las masas, al contrario, un grupo de dimensiones reducidas. Necesitaba de las otras fuerzas que intervinieron en el golpe.
La decisión presidencial de llevar adelante las reformas constitucionales previstas en su proyecto corporativista inició un proceso de rápida erosión del poder de Uriburu, perdió el apoyo de los partidos antiyrigoyenistas.

El retorno a la normalización se proyecto en etapas, de modo que primero se llamaría a elecciones provinciales escalonadas y, luego, a elecciones provinciales legislativas nacionales. Una vez formado el nuevo Poder Legislativo se llamaría a una Convención Constituyente, y recién después de lo reforma constitucional se convocaría a elecciones presidenciales.

Las elecciones fueron anuladas y se suspendió el cronograma electoral. Los comicios de abril de 1931 firmaron la defunción del proyecto de Uriburu quien, como respuesta a la nueva situación política, debió ceder ante el grupo de Justo y reorganizar su gabinete.

Justo asumió la presidencia en febrero de 1932, procurando en todo momento destacar aspecto civil de su gobierno y eliminando todo impresión de continuidad respecto de su antecesor.

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